En marzo de 2025 parece que ha habido un despertar generalizado de la población española y mundial. Este despertar ha sido a consecuencia de una larga década decadente en las que las injusticias se han hecho cada vez más innegables. Personas que votan a la derecha, a la izquierda, personas que tienen su negocio, obreros, jubilados, jóvenes y incluso los niños saben que este camino en el que nos encontramos casi por la inercia de sobrevivir pensando que haciendo lo correcto nos dejarán vivir en paz se ha acabado. Los gobiernos engrandecen sus cuentas corrientes personales en paraísos fiscales a cambio de obedecer a unas élites globalistas todavía más poderosas. Por eso es el momento de decir basta. Hay que convocar una concentración violenta armados con palos, barras de hierro, cascos y escudos indefinida en el parlamento hasta conseguir reventar a la clase política ejecutora de la oligarquía globalista mundial y estatal. Está concentración la deben convocar única y exclusivamente...
Las élites descubren que, pese a su riqueza, viven atrapadas en el miedo, la desconfianza y la inseguridad, igual que los pobres por la necesidad. Comprenden que el mundo se ha convertido en un infierno para todos y que nadie puede vivir bien en un entorno enfermo. Deciden liderar un giro histórico hacia el Comunismo 2.0, una transición consciente que, con tecnología, reducción responsable de la natalidad y cooperación, libera a la humanidad del miedo y devuelve confianza, paz y libertad real.