Un país para hacer que sus habitantes vivan bien debe de ser económicamente en crecimiento. Está es la regla del capitalismo. ¿Esto conlleva que las personas necesitan todo los bienes y servicios que este crecimiento económico les reporta? No! El problema empieza cuando los bienes y servicios básicos para la vida no se alcanzan o no están garantizados. Esto genera dolor, sufrimiento y ansiedad. Si a esto le sumas que la vida es un escaparate en el que puedes estar siendo desahuciado y al salir por última vez del que durante 30 años a sido tú hogar ves pasar un Ferrari de 890.000€ por la puerta de tu antigua casa y además ese Ferrari lo conduce el propietario del fondo de inversión que ha comprado la deuda de tu casa. Pues esto despierta emociones y pensamientos malvados y despreciables si tenés un poco de ética o moral. Ya no te digo nada como se deben de poner los africanos ahora que están conectados a internet viendo los lujos y extravagancias que se dan en occidente por ...
Las élites descubren que, pese a su riqueza, viven atrapadas en el miedo, la desconfianza y la inseguridad, igual que los pobres por la necesidad. Comprenden que el mundo se ha convertido en un infierno para todos y que nadie puede vivir bien en un entorno enfermo. Deciden liderar un giro histórico hacia el Comunismo 2.0, una transición consciente que, con tecnología, reducción responsable de la natalidad y cooperación, libera a la humanidad del miedo y devuelve confianza, paz y libertad real.